
Habrá quien lo prefiera por la noche, tal vez después de la siesta, pero son muchos los que tras probar el sexo mañanero no dudan en escoger ese momento del día como su preferido para mantener relaciones con su pareja. Cada vez es más habitual que una pareja disfrute de los placeres sexuales temprano en la mañana, cuando se despiertan, en lugar de esperar a última hora del día, cuando normalmente pueden estar mucho más cansados. Y es que todos son ventajas.
Despertarse temprano no es plato de buen gusto para casi nadie. El ser humano no está hecho para madrugar, pero aun así, siempre hay formas de conseguir que ese momento mañanero sea mucho mejor, poniendo un poco de pasión en ese instante. Empezar con unos besos y caricias, mientras la otra persona todavía está desperezándose, para dejarnos llevar por la pasión hasta que acabemos con una sonrisa. Además, siempre podemos ducharnos juntos para empezar el día, otra de esa cosas que harán que nuestras mañanas mejoren sustancialmente.
